Las redes sirven para mostrar, no para vender: ni cobran, ni entregan, ni te dan el email del cliente. Una tienda propia captura ese tráfico que ya te admira y lo convierte en ingresos recurrentes con packs y novedades.
Las fichas con compatibilidad y guía de instalación (versión de Lightroom, móvil o escritorio, formato) resuelven las dudas antes de comprar y bajan tanto las consultas de soporte como las devoluciones.
Una web para un Creador de Presets de Fotografía tiene que enseñar lo que vendes y dejar comprar sin fricción. Catálogo bien ordenado, buscador, galería antes y después con tienda de presets y descarga inmediata tras el pago y pasarela de pago segura. Y todo editable: subes producto nuevo, cambias precio o agotas talla cuando quieras.
Vender por marketplaces te deja a merced de su comisión y sus reglas. Con tienda propia bien posicionada, muchos Creadores de Presets de Fotografía te compran directamente y el margen se queda en tu caja. La web es tu escaparate que no cierra nunca.