Hablamos tu idioma profesional: subtitulado SDH para personas sordas, audiodescripción para personas ciegas, doblaje, voice-over, closed captions, formatos SRT, VTT o EBU-STL, spotting y pautado. Reflejamos esos servicios en la web con su terminología, para que un cliente exigente vea que sabéis exactamente de qué habláis.
Los proyectos audiovisuales se cobran por minuto y se complican con los idiomas y el formato de entrega: no es lo mismo subtitular a un idioma que a cinco, ni entregar un SRT que un máster con subtítulos quemados. Estructuramos el cotizador con esas variables para que el precio refleje el trabajo real y no haya sorpresas a mitad de proyecto.
La accesibilidad audiovisual tiene normas y obligaciones (subtitulado para sordos, audiodescripción, accesibilidad de contenidos para administraciones y medios). Damos espacio a esos servicios con claridad, porque muchos clientes llegan precisamente porque una normativa les obliga a hacer su contenido accesible y buscan quien sepa cumplirla.
En traducción audiovisual todo se mide en minutos de vídeo, idiomas y formato de entrega. Construimos la web alrededor del cotizador por minutos de vídeo y panel de proyectos de subtitulado, que da el presupuesto según la duración y los idiomas, y deja al cliente ver en qué fase está cada vídeo: traducción, sincronización, revisión o entrega.
Quien necesita subtitular, doblar o audiodescribir un vídeo trabaja con plazos ajustados y quiere transparencia. Ponemos por delante el cotizador por minutos de vídeo y panel de proyectos de subtitulado para que cotice al momento por la duración real y siga el estado de su encargo, sin esperar correos para saber si llega a tiempo.
El cotizador por minutos de vídeo y panel de proyectos de subtitulado deja al cliente indicar la duración del vídeo, los idiomas y el tipo de servicio, y le da el presupuesto al instante. Una vez en marcha, el panel le muestra en qué fase va cada proyecto, así sabe cuánto cuesta y cómo avanza sin escribirte para preguntar.
Lo completamos con muestras de subtitulado, doblaje y audiodescripción que demuestran tu calidad, y con los idiomas, plazos y formatos de entrega bien explicados. El cliente ve ejemplos reales de tu trabajo, entiende qué le entregas y en qué formato, y decide con toda la información delante.
Por dentro encauzamos el flujo de trabajo: el cotizador calcula por minutos e idiomas, el panel da estados de cada proyecto (en traducción, revisión, sincronización, entregado) y centraliza la entrega de archivos. Dejas de mandar presupuestos a mano y de actualizar el estado por correo, y el cliente gana autonomía y confianza.
En una agencia de traducción audiovisual el contenido es la mejor venta: un cliente que lee y entiende vuestra explicación ya confía a medias. Por eso montamos una web con un blog o sección de recursos donde resolvéis dudas habituales, páginas de servicio que responden objeciones, y cotizador por minutos de vídeo y panel de proyectos de subtitulado accesible desde cualquier punto. Todo con un formulario o agenda que convierte al visitante interesado en consulta concreta.
Los negocios como el tuyo captan clientes por recomendación, por búsquedas locales ("agencia de traducción audiovisual en tu ciudad", "asesor para…") y por contenido que resuelve dudas y posiciona como experto. Trabajamos esas búsquedas, optimizamos vuestra ficha de Google con reseñas, y creamos páginas que respondan a las preguntas que vuestros clientes teclean antes de decidirse. La autoridad bien construida también os hace recomendables para las nuevas IA.