La decisión de formar a la plantilla se acelera cuando la empresa entiende que casi no le cuesta y que el plazo del crédito corre. La web junta las dos ideas (cuánto tienes y qué puedes hacer con ello) para que el cliente pida el plan formativo sin darle más vueltas.
La calculadora estima el crédito FUNDAE a partir del número de trabajadores y le pone una cifra delante al cliente; el catálogo por área y modalidad le muestra qué puede formar y cómo; y el formulario de plan formativo convierte ese "anda, si tengo crédito" en una solicitud concreta para vosotros.
La web de una empresa de formación bonificada se construye sobre la confianza del que va a invertir tiempo y dinero en formarse: mostramos profesorado, metodología, resultados y testimonios reales, integramos calculadora de crédito FUNDAE y dejamos la matrícula online lista. Así reduces la fricción entre "me interesa" y "me he apuntado", que es donde se pierden la mayoría de alumnos.
En formación se compara mucho antes de pagar, así que aparecer en Google con una ficha de curso convincente marca la diferencia. Optimizamos la web de una empresa de formación bonificada por materia y por zona, con una página por cada curso, para que los negocios de tu área capten a quien busca exactamente lo que enseñas.