La formación bonificada se vende explicando algo que la empresa no sabe: que tiene un crédito FUNDAE asignado según su plantilla y sus cotizaciones, y que si no lo usa en el año, lo pierde. Una calculadora que estime ese crédito es el mejor gancho posible, porque le pone una cifra concreta delante.
El cliente quiere ver qué cursos puede dar a su gente y en qué modalidad (presencial, online, aula virtual). Un catálogo de cursos bonificables organizado por área y modalidad le permite imaginarse el plan formativo y ver que cubrís lo que su plantilla necesita.
La decisión de formar a la plantilla se acelera cuando la empresa entiende que casi no le cuesta y que el plazo del crédito corre. La web junta las dos ideas (cuánto tienes y qué puedes hacer con ello) para que el cliente pida el plan formativo sin darle más vueltas.
La mayoría de empresas tiene crédito de formación FUNDAE y no lo usa porque no sabe cuánto le corresponde. Por eso montamos la calculadora de crédito FUNDAE, para que la empresa vea de cuánto dispone y forme a su plantilla casi sin coste aprovechando su bonificación.
Formar al equipo suena a gasto, pero con la bonificación FUNDAE puede salir casi gratis. Hacemos una web con una calculadora de crédito FUNDAE donde la empresa, según su número de trabajadores, ve el crédito que tiene disponible, así entiende al momento que la formación le cuesta mucho menos de lo que cree.
Montamos la calculadora del crédito FUNDAE disponible según número de trabajadores, el catálogo de cursos bonificables por área y modalidad, y el formulario de solicitud de plan formativo para la empresa. El cliente calcula su crédito, ve qué cursos puede dar y pide su plan, todo seguido.
La calculadora estima el crédito FUNDAE a partir del número de trabajadores y le pone una cifra delante al cliente; el catálogo por área y modalidad le muestra qué puede formar y cómo; y el formulario de plan formativo convierte ese "anda, si tengo crédito" en una solicitud concreta para vosotros.
La empresa entra, calcula su crédito FUNDAE según su plantilla, ojea el catálogo de cursos bonificables por área y modalidad y pide su plan formativo. Os llega un cliente que ya sabe que tiene crédito y qué quiere hacer con él, lo que convierte la venta en gestionar el plan, no en convencer.
La web de una empresa de formación bonificada se construye sobre la confianza del que va a invertir tiempo y dinero en formarse: mostramos profesorado, metodología, resultados y testimonios reales, integramos calculadora de crédito FUNDAE y dejamos la matrícula online lista. Así reduces la fricción entre "me interesa" y "me he apuntado", que es donde se pierden la mayoría de alumnos.
En formación se compara mucho antes de pagar, así que aparecer en Google con una ficha de curso convincente marca la diferencia. Optimizamos la web de una empresa de formación bonificada por materia y por zona, con una página por cada curso, para que los negocios de tu área capten a quien busca exactamente lo que enseñas.