Una agencia de Google Ads vive del rendimiento medible: CPC, CTR, Quality Score, ROAS, coste por adquisición, conversiones bien trackeadas. Tu web debe demostrar que dominas la plataforma (Search, Performance Max, Shopping, remarketing) y que optimizas para ventas reales, no para vanity metrics. El cliente quiere euros de retorno, no impresiones.
La calculadora de ROAS le pone cifras al "merece la pena": introduce su inversión y ticket medio y ve un retorno esperado orientado a su negocio. No prometemos cifras infladas; planteamos escenarios realistas para que el cliente confíe en que trabajas con los pies en la tierra, que es justo lo que busca quien ya se quemó antes.
Para una agencia de Google Ads, la web es producto: tiene que demostrar lo que vendéis enseñándolo. Damos protagonismo a demos, capturas reales, una sección clara de funcionalidades y, si procede, documentación o API. auditoría de cuenta publicitaria y calculadora de ROAS se presenta como prueba tangible, con llamadas a la acción según el momento del cliente (probar, pedir demo, hablar con ventas). Todo medible para saber qué convierte y qué no.
Los negocios como el tuyo captan clientes por búsquedas muy específicas (la categoría de producto, "alternativa a [competidor]", "[funcionalidad] para [sector]"), por contenido técnico que posiciona y por recomendación en comunidades del sector. Trabajamos ese SEO de intención, creamos páginas y comparativas que respondan a esas búsquedas y dejamos la web optimizada para que tanto Google como las IA que recomiendan herramientas os tengan en cuenta.