En contenedores el cliente se mueve por tamaño (los típicos de 5, 7, 10 m³…), por tipo de residuo (escombro, mezcla, poda, voluminosos) y por días: cuándo lo dejas y cuándo lo retiras. La web tiene que dejar elegir esas tres cosas sin fricción, porque es todo lo que necesita decidir.
Incluimos una tabla de medidas y usos que relaciona cada tamaño de contenedor con el tipo de obra y de residuo, para que el reformista o el particular acierte con la capacidad y no pida uno que se le queda corto.
En una empresa de contenedores quien decide es técnico y compara fichas, no eslóganes. Por eso diseñamos la web alrededor del dato: tablas de especificaciones, descargables de cada producto, área privada opcional para clientes habituales con sus precios y pedidos, e integración con vuestro ERP o gestor si lo usáis. pedido de contenedor por tamaño + recogida programada queda como puerta de entrada destacada y todo está pensado para que pidan oferta sin llamar tres veces.
Para una empresa de contenedores, gran parte del negocio llega por boca a boca y ferias del sector, pero cada vez más compradores filtran proveedores buscando en internet antes de pedir oferta. Posicionamos vuestras capacidades por proceso y zona, cuidamos las páginas de cada servicio para que respondan a esas búsquedas B2B y medimos qué consultas traen clientes reales, no solo visitas sueltas.