Estructuramos por niveles del Marco Común Europeo (A1 a C2) y por objetivo: inglés general, conversación, inglés para niños, preparación de exámenes o inglés de negocios. Cada visitante encuentra su punto de partida sin sentirse perdido.
Ponemos en valor a tus profesores nativos y método: cómo dais clase, materiales, conversación real y seguimiento, que es lo que convierte una clase de prueba en matrícula y diferencia tu academia de aprender por tu cuenta.
La web de una academia de inglés se construye sobre la confianza del que va a invertir tiempo y dinero en formarse: mostramos profesorado, metodología, resultados y testimonios reales, integramos matrícula y clase de prueba y dejamos la matrícula online lista. Así reduces la fricción entre "me interesa" y "me he apuntado", que es donde se pierden la mayoría de alumnos.
En formación se compara mucho antes de pagar, así que aparecer en Google con una ficha de curso convincente marca la diferencia. Optimizamos la web de una academia de inglés por materia y por zona, con una página por cada curso, para que los negocios de tu área capten a quien busca exactamente lo que enseñas.