En ajedrez el nivel lo es todo: no puedes meter a un principiante en la misma clase que a un jugador de 1800 elo. La web tiene que ordenar al alumno por experiencia y emparejarlo con su grupo, porque una clase mal nivelada aburre a unos y abruma a otros. Por eso la inscripción pregunta por el nivel y el ranking interno respeta esa escala.
Montamos la plataforma de clases online en directo con ranking interno de alumnos: el alumno entra a su clase en vivo con el profesor, juega partidas y ve su posición en un ranking que se actualiza con sus resultados. La inscripción a niveles y grupos según la experiencia del jugador asegura que cada uno está en su sitio, y un calendario de torneos y eventos de la academia le da próximas citas donde competir.
Para una academia de ajedrez la web tiene que convertir interés en matrícula: catálogo de cursos claro con temario, duración, horarios y precio, clases online y ranking interno y un sistema de matrícula o preinscripción online. El alumno encuentra el curso, resuelve sus dudas y se apunta en el momento, sin tener que llamar en horario de oficina ni esperar a que le contesten.
En formación se compara mucho antes de pagar, así que aparecer en Google con una ficha de curso convincente marca la diferencia. Optimizamos la web de una academia de ajedrez por materia y por zona, con una página por cada curso, para que los negocios de tu área capten a quien busca exactamente lo que enseñas.