Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un proyecto a medida —un silo para grano en una explotación, para cemento en una obra, para pienso en una granja, para plástico en una industria—, y con la gestión de encargos cada uno entra con su capacidad, el material a almacenar, los accesorios, su plazo y su precio, sin notas sueltas. Es una instalación dimensionada para cada caso, y el encargo bien definido lo deja claro.
El proyecto va por fases —diseño y cálculo, fabricación, transporte, montaje e instalación en el emplazamiento del cliente—, y con el seguimiento del estado sabes en qué punto está cada uno y qué toca, sin que se te solape un montaje. Cuadrar la fase de instalación, que se hace in situ con medios especiales, evita esperas.
El cliente va del sector agroalimentario a la industria y la construcción, y con el CRM llevas la relación y sus instalaciones para futuros silos o mantenimiento. Las peticiones de tu web entran al panel. El software gestiona los encargos y la relación, no la fabricación ni el cálculo del silo en sí, que son tu oficio.