Por qué tu negocio necesita un software de gestión
La radiofrecuencia facial se vende sobre todo por bonos y planes —varias sesiones espaciadas para notar resultado—, y con la reserva el cliente pide su cita según lo libre y con el bono descuentas cada sesión de su saldo, sin apuntes en papel. Ver la agenda por sesiones te deja aprovechar los huecos de cabina y del equipo.
El plan es periódico —las sesiones se reparten en el tiempo—, y el recordatorio de la cita y de la siguiente sesión ayuda a que el cliente mantenga la constancia del plan, que es lo que da resultado y lo que hace que agote el bono y renueve. Con los datos de cada cliente lo fidelizas y le ofreces el siguiente bono o combinarlo con otro tratamiento.
Todo en un panel —citas, bonos y clientes—, para llenar la agenda con orden. El software gestiona la agenda y la relación, no el tratamiento en sí, que es tu trabajo; la radiofrecuencia facial es un tratamiento estético, no un tratamiento médico, y sus resultados varían según la persona.