Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El cliente es profesional —un carpintero, un fabricante de muebles, un montador— que envía su despiece para que se lo cortes y mecanices, y con la gestión de encargos cada trabajo entra con sus piezas, sus medidas, el material, el canteado y su plazo, sin notas sueltas. Trabajar a partir del despiece del cliente exige tenerlo bien definido para que salga exacto.
Muchos clientes repiten el mismo trabajo —una serie de piezas, un mueble que fabrican en cantidad—, y guardar el despiece o el programa CNC por cliente permite reponer al momento sin volver a preparar, que en mecanizado, donde programar lleva tiempo, agiliza mucho. Con el CRM cada cliente tiene su ficha con sus trabajos y su histórico.
Las peticiones de nuevos clientes y de tu web entran al panel. Todo en un sitio —encargos, despieces y clientes—, para llevar el taller con cabeza. El software gestiona los encargos y la relación, no el mecanizado ni el trabajo de la madera en sí, que son tu oficio.