Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada guitarra es un encargo a medida —qué maderas, qué modelo, qué tiro, qué acabado—, y con la gestión de encargos cada instrumento entra con su detalle, su precio y su plazo, sin notas sueltas, porque un trabajo de meses y de precio alto necesita el acuerdo bien definido por escrito. La señal o pago inicial queda registrada, y el cliente sabe exactamente qué está encargando.
En este oficio la lista de espera es larga —hay guitarreros con años de encargos por delante—, y con el panel la llevas ordenada por fecha de encargo, para saber a quién le toca y dar plazos realistas sin liarte con promesas. Cada instrumento tiene su estado de construcción —maderas, caja, mástil, montaje, acabado, ajuste—, y así sabes qué tienes en el banco y cuándo entregas.
Además de construir, das reparación y ajuste —un puente, un traste, una puesta a punto—, y cada trabajo entra con su ficha y su cita, sin mezclarse con los encargos de construcción. Todo en un sitio —encargos, espera y reparaciones—, para llevar el taller con cabeza. El software gestiona los encargos y los plazos, no la construcción ni la lutería en sí, que son tu oficio.