Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Los cursos van por convocatorias y niveles —iniciación, acrílico, gel, nail art— con prácticas que requieren un puesto de trabajo por alumna, así que llenar cada grupo sin pasarte del aforo es la base. Con la matrícula, la alumna se apunta al curso según las plazas, y tú ves cada convocatoria con su ocupación, sin apuntar a mano.
La formación es muy práctica, y organizar las prácticas y el material por grupo aprovecha bien los puestos, que son la inversión de la escuela. Con el CRM sigues el curso, el progreso y las certificaciones de cada alumna, útil de cara a su salida profesional, y también hay talleres y masterclasses que captan y complementan.
Con el email anuncias nuevas convocatorias, talleres y captas a quien busca formarse para trabajar en el sector de las uñas. Todo en un panel —matrículas, grupos y alumnas—, para llenar las plazas con orden. El software organiza la agenda y la relación con la alumna, no la formación en sí, que es tu conocimiento.