Por qué tu negocio necesita un software de gestión
La casa de subastas cruza dos lados: empresas que venden maquinaria o activos —por cierre, renovación, excedente— y compradores que pujan por esos lotes. Con el CRM, cada vendedor y cada pujador tienen su ficha con su historial y su actividad, para captar y cuidar a ambos lados, que es exactamente el trabajo de una casa de subastas.
La operativa gira en torno a los lotes y las subastas: cada activo se cataloga como lote, se sube a una subasta con su fecha, y se sigue hasta la venta. Con la gestión de lotes llevas qué se vende, en qué subasta, por cuánto y a quién, para tener el control de una operativa con muchos lotes y pujadores a la vez, y liquidar bien cada venta.
El negocio está en la comisión por venta, y con el seguimiento controlas qué lotes se han vendido, a qué precio y qué comisión corresponde. La analítica te dice qué tipo de activos se venden más y quién compra, para captar el género y los compradores adecuados. Todo en un panel: lotes, clientes y ventas, para gestionar cada subasta con orden y hacer crecer la base. El software gestiona la relación comercial y los lotes, no la logística de los activos.