Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un encargo por pieza —dorar un marco, restaurar un retablo, recuperar la policromía de una moldura—, y con la gestión cada uno entra con su estado inicial, el trabajo a hacer, su plazo y su precio, sin notas sueltas. Un trabajo de restauración y patrimonio necesita el encargo bien documentado, con el examen de la pieza y lo acordado, que da confianza y deja constancia de lo que había y lo que se hace.
El proceso tiene sus fases —preparación y aparejo, sentado del pan de oro, bruñido, acabado y patinado—, y con el seguimiento del estado sabes qué tienes en marcha y cuándo entregas, sin que se te acumule una pieza a medias. En trabajos sobre patrimonio religioso o antiguo, llevar el registro con fotos del antes y el después ayuda a documentar la intervención.
Los clientes —parroquias, anticuarios, restauradores, particulares con una pieza de familia— tienen su ficha con lo que les has hecho, para mantener la relación. Las peticiones de tu web entran al panel. Todo en un sitio —encargos, fases y clientes—, para llevar el taller con cabeza. El software gestiona los encargos y los plazos, no el dorado ni la restauración en sí, que son tu oficio.