Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El cliente es profesional y de consumo continuo —una constructora, una hormigonera, un obrador de prefabricados, una obra pública—, y con el CRM cada uno tiene su ficha con los áridos que compra, sus condiciones y su histórico, para atenderle rápido y repetir un pedido. Fidelizar a estos clientes que reponen por sus obras es la base del negocio.
El suministro va por peso o volumen —toneladas, metros cúbicos—, con su báscula y su albarán, y llevar cada pedido y cada salida con su documentación ordenada es lo que evita descuadres y facilita la facturación. Conocer el consumo de cada cliente y de cada obra ayuda a planificar el suministro.
Las peticiones de nuevos clientes y de tu web entran al panel. Todo en un sitio —clientes, pedidos y albaranes—, para llevar la cantera con cabeza. El software gestiona la relación y los pedidos, no la extracción ni la producción del árido en sí, que se hacen con las autorizaciones que corresponden.