Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El apicultor vende su miel directo al consumidor —quien prueba una buena miel artesana la quiere en casa siempre—, y ahí está el mejor margen frente a vender a granel. Con los pedidos y la posibilidad de suscripción, el cliente recibe su miel de forma regular, y con el club y la ficha conoces sus preferencias —qué tipo de miel, qué producto de la colmena— para atenderle como quien conoce su producto.
La miel tiene sus tipos y su cosecha —de azahar, de romero, de mil flores, la cosecha del año—, y con el email comunicas la nueva cosecha, los tipos disponibles y las novedades a tu clientela, para que compre lo que le gusta cuando está. Esa comunicación es lo que convierte a un cliente de mercadillo en un cliente que pide todo el año.
La miel y los productos de la colmena (polen, própolis, cera) son también un regalo natural muy socorrido, y facilitarlo suma ventas. Todo en un panel: pedidos, clientes y campañas, para vender más directo y fidelizar a quien valora la miel artesana. El software gestiona los pedidos y la relación con el cliente, no la producción de la colmena, que es tu trabajo.