Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El agility se entrena en clases por nivel —iniciación, perfeccionamiento, competición—, con el perro y su guía trabajando juntos. Con la reserva de clases, el guía apunta a su perro a la sesión que le corresponde y tú gestionas las plazas de cada grupo sin listas en papel. Llenar las clases con reserva fácil es lo que sostiene el club.
El agility es muy de competición y comunidad: las competiciones enganchan, motivan a los guías y dan prestigio al club. Con el sistema las organizas y con el email avisas a los socios, que participan y traen a otros. La gestión de socios y cuotas, además, te ordena el ingreso recurrente del club.
El guía de agility es apasionado y fiel —entrena con su perro de forma continuada, participa, comparte—, y con la ficha y el email cuidas esa comunidad, que es el corazón del club. Todo en un panel: clases, socios y competiciones, para llenar las clases y hacer crecer una afición que engancha. El software gestiona las clases, los socios y la comunidad, ordenando la parte de gestión de un club deportivo canino.