Cómo funciona la publicidad en tu sector
El cliente compara inevitablemente con los asadores de aquí, así que hay que explicar qué cambia: los cortes, la forma de asar, el tiempo, la leña o el carbón, las guarniciones, las salsas. No se trata de decir que uno es mejor, sino de explicar que son cosas distintas, porque quien entiende la diferencia deja de comparar precios y empieza a elegir experiencia.
Las empanadas son un activo enorme y muchas veces desaprovechado: producto reconocible, de ticket bajo, ideal para llevar, para picar, para un pedido de oficina o para una reunión en casa. Funcionan como puerta de entrada al restaurante y como negocio propio, y merecen comunicación específica y no una línea perdida en la carta.
Los cortes tienen nombres que aquí no se usan, y eso hace que mucha gente pida a ciegas o se quede en lo conocido. Explicar qué es cada uno, cómo de tierno es, para cuántas personas da, cómo se pide el punto y qué acompaña mejor amplía lo que se atreven a probar y mejora la experiencia de forma directa.
Y hay un público que sostiene muchos de estos locales: la comunidad argentina y latinoamericana, que busca producto y sabores de casa, es muy fiel y funciona como prescriptora. Comunicar que se encuentran productos concretos, que hay platos que no se ven en otros sitios y que el ambiente es el de allí capta a ese cliente y a todo su entorno.