Cómo funciona la publicidad en tu sector
El aviso técnico más importante y menos conocido es este: una pieza hueca o cerrada sin agujeros de venteo y drenaje no puede sumergirse con seguridad ni queda bien tratada por dentro. Muchos fabricantes lo descubren cuando llevan la pieza terminada y hay que taladrarla. Publicarlo antes evita rehacer trabajo y te convierte en un proveedor que asesora.
El segundo límite es físico: el tamaño de la cuba. Hay piezas que no entran, o que requieren doble inmersión con las consecuencias que eso tiene en el acabado. Publicar tus dimensiones máximas es información básica y utilísima, porque permite a un proyectista dimensionar sus piezas sabiendo dónde las va a poder galvanizar después.
El diseño influye también en el resultado: solapes, espacios estrechos, rigidizadores mal colocados, secciones muy dispares que se comportan distinto en el baño. Ofrecer revisar el plano antes de fabricar es un servicio barato para ti y muy valioso para el cliente, y evita piezas con acabado irregular o con deformaciones.
Y tu argumento comercial de fondo es la durabilidad: protección de larga duración con poco o ningún mantenimiento, frente a soluciones que hay que repintar cada pocos años. Plantearlo en coste a lo largo de la vida de la instalación, y no en precio por kilo tratado, es lo que convence a un promotor o a un responsable de mantenimiento.