Cómo funciona la publicidad en tu sector
En el entorno deportivo abunda quien reparte pautas de alimentación sin estar habilitado para hacerlo: entrenadores, monitores, gente del gimnasio. Eso es a la vez tu competencia y tu argumento: explicar que dietista-nutricionista es una profesión sanitaria, con formación reglada, y que una pauta de alimentación no es un archivo genérico que se pasa a todo el mundo.
Y conviene mantenerse lejos del terreno del suplemento milagroso, que es donde se mueve buena parte del ruido del sector. No se pueden atribuir propiedades que no correspondan ni prometer mejoras de rendimiento, y además esa es la conversación que mantiene al sector en la desconfianza. Hablar de alimentación real, adaptación al calendario y planificación distingue de inmediato.
Se busca por objetivo concreto: qué comer antes de una carrera larga, cómo alimentarse en una prueba de varias horas, cómo llegar bien a una competición, cómo compaginar entrenamiento y trabajo sin llegar vacío, qué hacer con el peso en deportes con categorías. Cada una de esas situaciones es una búsqueda, y quien la hace tiene un problema inmediato.
Y hay que marcar la frontera: ante trastornos de la conducta alimentaria, patologías o situaciones que requieren diagnóstico, corresponde coordinación o derivación a otros profesionales sanitarios. En un entorno donde la relación con el peso y el cuerpo puede complicarse, decirlo abiertamente transmite un criterio que es exactamente lo que busca quien llega escaldado.