Cómo funciona la publicidad en tu sector
El posicionamiento correcto es este: se trata de un equipo dentro de un tratamiento, no de un tratamiento por sí mismo. Lo que determina el resultado es el criterio de quien lo aplica, la valoración previa y el plan del que forma parte. Comunicarlo así evita atraer a quien busca un aparato milagroso y se irá decepcionado.
Conviene explicar que la indicación manda: no es una máquina que se pasa igual por todo el mundo, sino una herramienta que se usa de una forma u otra según lo que se esté trabajando. Esa explicación posiciona al profesional por delante del equipo, que es exactamente donde debe estar en la cabeza del paciente.
Hay que publicar las situaciones en las que no procede o en las que hay que valorar antes. Un centro que pregunta, que hace un cuestionario, que tiene en cuenta condiciones previas y que sabe decir que en un caso concreto conviene otra cosa transmite una seriedad que el vecino que lo anuncia como una novedad no transmite.
Y conviene manejar bien el efecto aparato de moda: cuando algo se pone de moda llega mucha gente pidiéndolo por nombre, sin saber para qué sirve ni si le conviene. Reconducir esa consulta hacia una valoración, en lugar de vender sesiones sin más, es lo que separa a un centro profesional de uno que solo surfea la tendencia.