Cómo funciona la publicidad en tu sector
El argumento que define a esta técnica es que actúa sobre el pelo que otras no pueden tratar: el cano, el blanco, el rubio muy claro y el pelirrojo, donde las técnicas basadas en pigmento tienen poco o nada que hacer. Ese es tu mercado natural y casi nadie lo comunica con claridad, cuando es exactamente lo que busca alguien que ya ha gastado dinero sin resultado.
Buena parte del público llega derivado del fracaso: hizo láser, le fue bien con la mayoría del vello y le quedó lo que no tenía pigmento. Llega con frustración y con la sensación de que le vendieron algo incompleto. Un mensaje que reconozca esa situación y explique por qué ocurrió convierte de inmediato.
Hay que ser claro con el ritmo: es un trabajo pelo a pelo, lento, que requiere muchas sesiones y constancia. Explicarlo antes, con el calendario real y el porqué, evita el abandono y filtra a quien busca rapidez. Quien entiende el proceso lo completa; quien no, se va a la tercera sesión creyendo que no avanza.
Y hay dos públicos concretos y muy fieles: el vello facial de origen hormonal, que afecta sobre todo a mujeres y tiene una carga emocional considerable, y el colectivo trans, para quien la depilación facial definitiva es una necesidad importante dentro de su proceso. Los dos requieren un trato específico, respetuoso y sin condescendencia, y valoran muchísimo a quien lo ofrece bien.