El cliente de wokería decide él: base (arroz, noodles udon, tallarín de arroz), verduras, proteína (pollo, ternera, gambas, tofu) y salsa (teriyaki, curry, agridulce, oyster). Tu web tiene que dejarle armar ese wok paso a paso, igual que en la barra.
Con el pedido online a domicilio el cliente cierra su wok, elige zona de reparto o recogida y paga en tu web. Te quedas con el margen entero y con los datos del cliente, en vez de dárselos a la app.
Montamos la web de una wokería pensada para que el cliente decida desde el móvil: carta digital siempre actualizada, fotos que abren el apetito y pedido online y wok al instante a un toque. Tú cambias platos y precios cuando quieras; nosotros nos encargamos de que cargue rápido y se vea bien en cualquier pantalla.
Cada reserva que entra por plataformas de terceros te cuesta una comisión. Una web propia bien posicionada hace que muchos Wokerías te encuentren directamente y reserven sin intermediarios. Tú te quedas el margen completo.