Las fichas hablan el idioma del café de especialidad: origen, finca o región, nivel de tueste y notas de cata. El cliente que sabe valora ese detalle, y al que está empezando le enseña a elegir.
Configuramos la suscripción de café con frecuencia y molienda a elegir: el cliente decide cada cuánto le llega y cómo viene molido, y se olvida de pedir; tú aseguras ventas mes a mes.
Una web de un tostador de café no es un folleto bonito: es la herramienta que convierte a quien busca "dónde comer cerca" en una mesa ocupada. Integramos venta de grano y suscripción, carta digital con QR y enlaces directos a llamada y ubicación, sin pasos de más.
Cada reserva que entra por plataformas de terceros te cuesta una comisión. Una web propia bien posicionada hace que muchos Tostadores de café te encuentren directamente y reserven sin intermediarios. Tú te quedas el margen completo.