En la venta, el cliente quiere ver marcas y modelos y saber si están disponibles antes de desplazarse. Un catálogo con disponibilidad por marca evita el viaje en balde y posiciona la relojería como punto de referencia frente a comprar a ciegas por internet.
Implementamos la reserva de cita para reparación y cambio de pila, para que el cliente pida hora online, vosotros organicéis el taller y nadie haga cola para algo tan rápido como un cambio de pila.
Una web para una relojería tiene que enseñar lo que vendes y dejar comprar sin fricción. Catálogo bien ordenado, buscador, catálogo y reserva de reparación y pasarela de pago segura. Y todo editable: subes producto nuevo, cambias precio o agotas talla cuando quieras.
Vender por marketplaces te deja a merced de su comisión y sus reglas. Con tienda propia bien posicionada, muchos Relojerías te compran directamente y el margen se queda en tu caja. La web es tu escaparate que no cierra nunca.