En autoconsumo el cliente compara potencia (kWp), producción anual (kWh), excedentes y compensación, baterías y amortización. La web tiene que traducir todo eso a su caso: su factura, su tejado, su consumo diurno. Cuanto más concreto, más confianza y menos clientes perdidos por comparar a ciegas.
Añadimos la solicitud de presupuesto con visita técnica y financiación: el cliente reserva la visita, indica tipo de tejado y consumo, y ve las opciones de pago. Así el comercial llega a una visita ya cualificada y no a una toma de contacto en frío.
Una web para una tienda solar tiene que enseñar lo que vendes y dejar comprar sin fricción. Catálogo bien ordenado, buscador, configurador y presupuesto de instalación y pasarela de pago segura. Y todo editable: subes producto nuevo, cambias precio o agotas talla cuando quieras.
Vender por marketplaces te deja a merced de su comisión y sus reglas. Con tienda propia bien posicionada, muchos Tiendas de energía solar te compran directamente y el margen se queda en tu caja. La web es tu escaparate que no cierra nunca.