En antigüedades cada pieza es única, así que el catálogo no funciona como una tienda normal: no hay "tallas" ni reposición. La web tiene que enseñar la pieza concreta, con su época, estilo, procedencia y estado real, y retirarla en cuanto se vende para no enseñar lo que ya no tienes.
La solicitud de tasación de objetos con fotos abre tu canal de compra: el que ha heredado un mueble o un reloj sube las imágenes y tú le respondes con una valoración. Conviertes la duda de "¿esto valdrá algo?" en una visita o una compra para tu tienda.
Lo que un tienda de antigüedades necesita online es que el cliente encuentre, se fíe y compre. Cuidamos las fotos, las fichas, los gastos de envío claros y catálogo de piezas y tasación, para que no abandonen el carrito a mitad. Web rápida, móvil primero y tuya para editar.
Las reseñas y las fichas bien hechas convierten al curioso en comprador. Optimizamos tu web para Google y conectamos tu ficha de Maps con horarios y opiniones, para que el tienda de antigüedades de la esquina compita de tú a tú con los grandes.