Tu club vive del jugador habitual. Los bonos y abonos bien mostrados (10 sesiones, mensualidad, pareja fija) fidelizan a quien juega cada semana y estabilizan tu ocupación entre semana.
Vinculamos tarifas y bonos a la reserva: si el jugador tiene bono activo, se descuenta solo; si no, paga la franja al reservar. Distinguimos tarifa de socio y de no socio automáticamente.
Montamos la web de tu club de squash para captar y retener: cuadro de horarios claro, reserva de clases sin fricción, planes y tarifas explicados y vídeos o fotos que transmitan el ambiente. La enlazamos con tu software de gestión de socios para automatizar reservas y pagos, sumamos reserva de pista online y cuidamos la velocidad, porque nadie espera a que cargue una web para apuntarse a la clase de las siete.
La decisión de apuntarse a un club de squash se toma mirando el móvil: mapa, reseñas y fotos del sitio. Trabajamos el SEO local de Pistas de squash para aparecer arriba en tu zona, cuidamos la ficha de Google y conectamos con Instagram, donde enseñas ambiente y resultados. Sumamos un flujo de reseñas para que tus socios contentos atraigan a los siguientes. Captación constante, no a base de ofertas.