La empotrada implica abrir el tabique y la vista no, y eso cambia la obra, el plazo y el precio. Una web que distingue los tipos y explica el proceso de montaje de cada uno gestiona las expectativas del cliente y te evita el clásico "no sabía que había que picar la pared".
El recorrido acompaña una decisión técnica: el cliente ve en la galería el tipo de corredera que resuelve su problema, configura su hueco con sistema y cristal, ve el precio orientativo y la información de plazos, y reserva la toma de medidas. Llega a la visita con la solución clara.
Diseñamos la web de un instalador de puertas correderas y de cristal alrededor de la confianza: testimonios reales, fotos propias de tus obras (nada de banco de imágenes) y configurador por hueco con presupuesto y cita de toma de medidas para que se note el oficio. Añadimos un solicitador de presupuesto paso a paso y una sección de garantías y plazos, porque en reformas el miedo del cliente es que le dejen la obra a medias.
El cliente de un instalador de puertas correderas y de cristal busca con intención muy clara: "reforma integral en [ciudad]", "cambiar bañera por plato de ducha" o "presupuesto reforma cocina cerca". Trabajamos esas búsquedas locales y por tipo de obra para que tu web aparezca cuando alguien ya ha decidido reformar y solo le falta elegir a quién llamar.