Trabajamos con productoras que hacen tanto su propio catálogo como podcasts de marca para terceros, y la web tiene que servir a las dos caras: la de escaparate de tus shows y la de servicio para empresas que quieren su propio podcast. Separamos bien ambas para que un oyente y un cliente potencial no se mezclen.
El reproductor lo embebemos respetando tu distribución actual (Spotify for Podcasters, Apple Podcasts, iVoox, Amazon Music) sin obligarte a cambiar de hosting de audio: tú sigues subiendo donde subes y la web tira del feed RSS o del embed que ya generas.
Una productora se juega la credibilidad en el sonido y en el ritmo. La web acompaña eso: tiempos de carga cuidados para que el play no se haga esperar, fichas de episodio con notas, invitados y momentos destacados, y una estética que respira el tono de tus shows en vez de pelearse con él.
Una productora de podcast vive de que la gente le dé al play. Tu web tiene que llevar un reproductor de episodios integrado en la propia página: el oyente entra, escucha el último capítulo sin salir, se engancha y, justo debajo, encuentra los botones para suscribirse en su plataforma favorita. Nosotros montamos esa web para que cada visita acabe siendo un suscriptor.
Que el oyente tenga que buscarte en Spotify a mano es perder suscriptores por el camino. Te montamos una web donde el reproductor y los enlaces de suscripción están a un clic: escucha aquí, sigue allí donde ya tiene su app abierta. Menos fricción, más oyentes fieles.
Montamos el reproductor de episodios integrado en la web más los enlaces de suscripción a Spotify, Apple y demás, y una página de servicios para marcas que quieren su propio podcast. El oyente escucha sin irse, se suscribe donde ya tiene cuenta, y la marca interesada encuentra qué le ofreces sin tener que escribirte para preguntar.
Cada episodio nuevo aparece solo si conectamos tu feed RSS: subes el capítulo a tu plataforma de hosting y la web lo refleja con su reproductor, sus notas y sus botones de suscripción, sin que tengas que tocar nada a mano.
La página de servicios para marcas la armamos como una propuesta real: qué incluye producir un podcast contigo, ejemplos audibles de shows que ya has hecho y un formulario para pedir presupuesto. Así una empresa pasa de "me suena bien" a "hablemos" en la misma visita.
Para una productora de podcast, la web es producto: tiene que demostrar lo que vendéis enseñándolo. Damos protagonismo a demos, capturas reales, una sección clara de funcionalidades y, si procede, documentación o API. reproductor y suscripción se presenta como prueba tangible, con llamadas a la acción según el momento del cliente (probar, pedir demo, hablar con ventas). Todo medible para saber qué convierte y qué no.
Para una productora de podcast, gran parte del tráfico de calidad llega por contenido: artículos y guías que resuelven un problema técnico atraen justo al perfil que luego compra. Diseñamos una estrategia de contenido alrededor de las búsquedas de vuestros clientes potenciales, optimizamos las páginas de producto para los términos por los que os buscan y medimos qué contenidos generan demos y pruebas reales.