El peritaje de arte es un campo donde abunda la opinión sin fundamento y el cliente teme caer en manos poco fiables. Tu web debe respirar rigor: formación, metodología, referencias y confidencialidad, no marketing agresivo.
Un formulario de solicitud donde el cliente describa la obra (autor atribuido, técnica, medidas, procedencia) y suba fotografías, para hacer una primera valoración del encargo de forma confidencial.
En un Perito tasador de arte el contenido es la mejor venta: un cliente que lee y entiende vuestra explicación ya confía a medias. Por eso montamos una web con un blog o sección de recursos donde resolvéis dudas habituales, páginas de servicio que responden objeciones, y solicitud de autentificación y tasación de obra con dossier accesible desde cualquier punto. Todo con un formulario o agenda que convierte al visitante interesado en consulta concreta.
Los negocios como el tuyo ganan visibilidad demostrando criterio: artículos que explican bien un tema posicionan en Google y, de paso, convencen. Diseñamos una estrategia de contenido por las dudas reales de vuestros clientes, combinada con búsquedas locales por servicio y ciudad, para atraer a quien tiene el problema que vosotros resolvéis y está listo para pagar por solucionarlo.