El omakase es lo más exclusivo del mundo japonés: una barra de pocas plazas donde el itamae sirve pieza a pieza lo que el mercado y su criterio mandan ese día. La web tiene que comunicar esa exclusividad y educar al comensal que no sabe lo que es, porque media venta es explicar bien la experiencia.
Junto al prepago por turno, dejamos clara la política de aforo, el recogido de alergias e intolerancias y las condiciones de cancelación, todo dentro del flujo de reserva. La pieza que vende es la explicación de la experiencia y del itamae; el prepago la protege; las alergias y la cancelación evitan sustos.
Para una barra de omakase lo importante es que el hambriento de turno no se te escape. Te hacemos una web ligera con carta digital editable, reserva con prepago de plazas limitadas por turno y botones bien visibles para reservar, pedir o llegar. Cero plantillas genéricas: tu carta, tus fotos, tu tono.
La mayoría de comensales de una barra de omakase llegan buscando en el móvil "comer cerca" o el nombre de tu pueblo. Trabajamos ese SEO local y tu ficha de Google Maps para que aparezcas arriba, con horarios, fotos y reseñas que invitan a entrar.