Un marketplace tiene dos clientes y dos miedos: el vendedor teme un alta complicada y no cobrar; el comprador teme un catálogo desordenado y vendedores poco fiables. La web tiene que resolver ambos a la vez o el efecto red no arranca.
El catálogo se apoya en buscador, filtros y fichas de vendedor con valoraciones, de modo que el comprador encuentre rápido y confíe en quién le vende, que es la condición para que el marketplace tenga repetición.
La web de un Marketplace de Nicho la juzga gente que sabe de tecnología: si carga lento, parece anticuada o no explica con claridad qué hacéis, perdéis credibilidad antes de la primera reunión. Construimos un sitio rápido y técnicamente impecable, con páginas de producto o servicio que explican el valor sin humo, casos de éxito con resultados medibles y catálogo multivendedor con checkout, alta de vendedores y comisiones por venta accesible mediante demo, prueba o documentación. Cuidamos rendimiento, accesibilidad y el detalle que un perfil técnico nota.
Para un Marketplace de Nicho, gran parte del tráfico de calidad llega por contenido: artículos y guías que resuelven un problema técnico atraen justo al perfil que luego compra. Diseñamos una estrategia de contenido alrededor de las búsquedas de vuestros clientes potenciales, optimizamos las páginas de producto para los términos por los que os buscan y medimos qué contenidos generan demos y pruebas reales.