Muchos clientes te descubren en redes pero deciden en tu web, donde quieren ver más obra y entender condiciones. La optimizamos para que cargue rápido con mucha imagen y para que aparezcas cuando buscan "ilustrador" de tu estilo o tu zona, convirtiendo el descubrimiento en encargo.
Todo empuja a que quien busca una ilustración encuentre el estilo que encaja con su proyecto: la galería filtrable le lleva a tu trazo adecuado, las condiciones y tiempos le dan confianza y el formulario captura su idea para arrancar el encargo.
Para un ilustrador, la web es producto: tiene que demostrar lo que vendéis enseñándolo. Damos protagonismo a demos, capturas reales, una sección clara de funcionalidades y, si procede, documentación o API. galería filtrable por estilo se presenta como prueba tangible, con llamadas a la acción según el momento del cliente (probar, pedir demo, hablar con ventas). Todo medible para saber qué convierte y qué no.
Para un ilustrador, gran parte del tráfico de calidad llega por contenido: artículos y guías que resuelven un problema técnico atraen justo al perfil que luego compra. Diseñamos una estrategia de contenido alrededor de las búsquedas de vuestros clientes potenciales, optimizamos las páginas de producto para los términos por los que os buscan y medimos qué contenidos generan demos y pruebas reales.