Una pareja no busca "un fotógrafo", busca a alguien que entienda el día que tienen en la cabeza: el reportaje natural frente al posado, la ceremonia civil en una finca o la de iglesia, si quieren vídeo además de foto. Tu web tiene que dejar claro tu estilo antes de que te escriban, para que quien te contacte ya sea de los tuyos.
Publicamos tus paquetes y estilo de forma honesta: qué incluye cada opción (horas de cobertura, álbum, preboda, segundo fotógrafo), para que la pareja entienda qué contrata y tú filtres a quien no encaja con tu forma de trabajar.
Para un fotógrafo de bodas la web es el escaparate que cierra la contratación: galerías potentes de eventos reales, vídeo si lo tienes y reserva de fecha y portfolio. Le sumamos un sistema de consulta de disponibilidad y reserva de fecha donde el cliente indica el día, el tipo de evento y el número de invitados, para que recibas peticiones serias y filtradas, no curiosos sueltos.
El cliente de un fotógrafo de bodas planifica con búsquedas muy concretas: "[servicio] para boda en [ciudad]", "salón de eventos cerca", "catering comunión [zona]". Trabajamos esas búsquedas locales y por tipo de celebración para que tu web aparezca cuando alguien está organizando su evento y buscando a quién contratar.