En KYC manda el cumplimiento: prevención de blanqueo (AML), eIDAS para identificación electrónica y los requisitos del regulador (Banco de España, SEPBLAC) según el caso del cliente. La web debe dejar claro qué normativa cubre vuestra verificación, porque sin eso una fintech no os puede integrar.
El equilibrio entre fricción y fraude es el dolor del comprador: subir la tasa de aprobación sin dejar pasar identidades falsas. Mostrar tasas de aprobación, métodos (documento + biometría, verificación de vivacidad, NFC del DNI) y tiempos de verificación habla directo a producto y a riesgo.
La integración por API es decisiva: el CTO quiere SDK, documentación clara y SLA. Una web que enseñe la demo, los métodos de verificación y cómo se integra reduce el ciclo de evaluación, porque el equipo técnico valida la viabilidad antes incluso de hablar con vosotros.
El responsable de producto de una fintech no se fía de promesas: quiere probar. Con una demo de verificación de identidad y cotizador por volumen de altas tu web le deja ver el flujo en directo y calcular el coste según sus altas mensuales, sin pasar antes por comercial.
El comprador de onboarding digital piensa en escala: cuánto cuesta verificar 1.000 o 50.000 altas. Con una demo y un cotizador por volumen respondes a su pregunta clave de inmediato y captas el contacto del equipo técnico que decide la integración.
La demo interactiva de verificación de identidad deja al visitante recorrer el flujo (captura de documento, prueba de vivacidad, resultado) como lo haría su usuario final. Es el mejor enganche: ver la experiencia real convence más que cualquier descripción y capta el contacto.
El cotizador por volumen de altas mensuales calcula el coste según los métodos de verificación incluidos y el número de altas. Responde a la primera pregunta del comprador y filtra a quien encaja con vuestro modelo de precios antes de la reunión.
La página de cumplimiento recoge normativa (AML, eIDAS), tasas de aprobación e integración por API. Es el material que el responsable de producto y el de riesgo necesitan para aprobar internamente la elección del proveedor.
La web de una empresa de onboarding digital KYC la juzga gente que sabe de tecnología: si carga lento, parece anticuada o no explica con claridad qué hacéis, perdéis credibilidad antes de la primera reunión. Construimos un sitio rápido y técnicamente impecable, con páginas de producto o servicio que explican el valor sin humo, casos de éxito con resultados medibles y demo de verificación de identidad y cotizador por volumen de altas accesible mediante demo, prueba o documentación. Cuidamos rendimiento, accesibilidad y el detalle que un perfil técnico nota.
Para una empresa de onboarding digital KYC, gran parte del tráfico de calidad llega por contenido: artículos y guías que resuelven un problema técnico atraen justo al perfil que luego compra. Diseñamos una estrategia de contenido alrededor de las búsquedas de vuestros clientes potenciales, optimizamos las páginas de producto para los términos por los que os buscan y medimos qué contenidos generan demos y pruebas reales.