Muchas marcas te buscan en Google o llegan desde redes, pero acaban juzgando en tu web. La optimizamos para que cargue rápido incluso con mucho material visual y para que aparezcas cuando buscan "diseñador gráfico" en tu zona o tu especialidad, convirtiendo visitas en briefings.
Cada bloque persigue que la marca que busca diseñador vea trabajos reales y se imagine el suyo: los mockups dan la prueba, los rangos de precio dan transparencia y el formulario de briefing recoge la idea para arrancar con buen pie.
Para un diseñador gráfico, la web es producto: tiene que demostrar lo que vendéis enseñándolo. Damos protagonismo a demos, capturas reales, una sección clara de funcionalidades y, si procede, documentación o API. portfolio con casos y mockups se presenta como prueba tangible, con llamadas a la acción según el momento del cliente (probar, pedir demo, hablar con ventas). Todo medible para saber qué convierte y qué no.
Para un diseñador gráfico, gran parte del tráfico de calidad llega por contenido: artículos y guías que resuelven un problema técnico atraen justo al perfil que luego compra. Diseñamos una estrategia de contenido alrededor de las búsquedas de vuestros clientes potenciales, optimizamos las páginas de producto para los términos por los que os buscan y medimos qué contenidos generan demos y pruebas reales.