La web maneja los conceptos que el cliente espera oír: alcances 1, 2 y 3 de emisiones, doble materialidad, criterios E-S-G y memoria de sostenibilidad según ESRS. Hablar ese vocabulario es lo que distingue una consultora ESG de un proveedor que se ha apuntado a la moda.
Aterrizamos el porqué: cumplir la CSRD, responder a los requisitos ESG de clientes y bancos, y acceder a financiación sostenible. El director de sostenibilidad necesita ese argumentario interno para justificar el proyecto ante dirección.
Damos peso a casos con resultados medibles (reducción de emisiones, ahorro energético, mejora de rating ESG) porque en este sector la prueba es todo. La web los presenta con cifras del cliente, sin inventar datos, que es justo lo que aporta credibilidad.
El director de sostenibilidad que entra en vuestra web quiere empezar por algo medible: su huella de carbono. La web lo recibe con una calculadora de huella de carbono e informe de criterios ESG, no con declaraciones de intenciones.
Con la CSRD y los estándares ESRS llegando a más empresas, la sostenibilidad pasa de discurso a reporte obligatorio. Vuestra web tiene que demostrar que dominais ese terreno con una calculadora de huella de carbono e informe de criterios ESG que dé un primer dato real.
La calculadora de huella de carbono capta al interesado con unos pocos inputs (consumos, flota, electricidad) y devuelve una estimación de toneladas de CO2e por alcance. Es el gancho perfecto: un número propio que el visitante quiere mejorar.
El informe de criterios ESG se presenta orientado a la memoria de sostenibilidad: qué exige cada dimensión, qué datos hay que recopilar y cómo estructurar el reporte ESRS. El cliente ve que le acompañais hasta el documento final.
Reforzamos con casos de empresas asesoradas con resultados medibles: punto de partida, medidas aplicadas y mejora obtenida. Frente a la abundancia de greenwashing, mostrar resultados reales es vuestra mayor ventaja comercial.
En una consultora de sostenibilidad ESG el contenido es la mejor venta: un cliente que lee y entiende vuestra explicación ya confía a medias. Por eso montamos una web con un blog o sección de recursos donde resolvéis dudas habituales, páginas de servicio que responden objeciones, y calculadora de huella de carbono y informe de criterios ESG accesible desde cualquier punto. Todo con un formulario o agenda que convierte al visitante interesado en consulta concreta.
Para una consultora de sostenibilidad ESG, mucho negocio nace del boca a boca, pero quien os recomiendan os busca igualmente en Google antes de llamar: si no aparecéis o la web no convence, se pierde la oportunidad. Cuidamos el posicionamiento local, las reseñas y las páginas de cada servicio para que esa búsqueda termine en consulta, no en duda.