Tu cliente puede ser el particular que se hace su casa, la comunidad que rehabilita la fachada o el promotor con varias viviendas. Cada uno tiene un nivel de exigencia y un lenguaje, pero todos comparten el mismo miedo: que la obra se eternice, se dispare de precio o quede mal.
Montamos tu cartera de obras realizadas (obra nueva y rehabilitación) por proyectos completos y con buenas fotos, separando tipologías para que cada cliente encuentre obras parecidas a la que tiene en mente y se proyecte en el resultado.
Diseñamos la web de una constructora alrededor de la confianza: testimonios reales, fotos propias de tus obras (nada de banco de imágenes) y solicitud de proyecto y presupuesto para que se note el oficio. Añadimos un solicitador de presupuesto paso a paso y una sección de garantías y plazos, porque en reformas el miedo del cliente es que le dejen la obra a medias.
En reformas la cercanía lo es todo: nadie contrata a una constructora de la otra punta de la provincia. Optimizamos tu ficha de Google y la web por barrios y zonas de trabajo, con páginas para cada servicio, para que captes los presupuestos de tu radio real y no compitas contra el país entero.