En una bocatería el cliente decide rápido y por antojo: foto del montadito, ingredientes claros y un botón de pedir. Si la carta no se ve bien en el móvil, se va a la app de turno y pagas comisión por algo que era tuyo.
El reparto a domicilio en tu zona y la recogida en local son dos flujos distintos. Conviene dejar claro el radio de reparto, el pedido mínimo y el tiempo aproximado, para que nadie pida desde la otra punta y se frustre.
Los alérgenos no son opcional: la normativa obliga a informar de los 14 alérgenos en la carta. Tenerlo bien puesto en la web te cubre legalmente y da confianza a quien tiene intolerancias.
Quien busca un buen bocata o montadito quiere verlo, saber qué lleva y pedirlo en dos toques. Una web con carta con fotos y pedido sin comisiones convierte el hambre de media tarde en un pedido tuyo, no de la app.
Tus clientes de barrio repiten si se lo pones fácil. Una web propia con pedido para recoger o a domicilio te da su contacto, te quita intermediarios y te deja avisarles de novedades y ofertas.
Creamos una carta con fotos y alérgenos de cada bocata y montadito, con ingredientes y extras, pensada para que se pida desde el móvil en segundos.
Montamos el pedido online sin comisiones: el cliente arma su pedido, elige hora y paga o lo abona al recoger, y a ti te llega listo sin un porcentaje volando a una plataforma.
Configuramos el reparto a domicilio o recogida con tu radio de reparto, pedido mínimo y franjas horarias, para que controles la cocina sin pedidos imposibles de servir.
Una web de una bocatería no es un folleto bonito: es la herramienta que convierte a quien busca "dónde comer cerca" en un cliente que entra por la puerta. Integramos pedido online y a domicilio, carta digital con QR y enlaces directos a llamada y ubicación, sin pasos de más.
Cada reserva que entra por plataformas de terceros te cuesta una comisión. Una web propia bien posicionada hace que muchos Bocaterías y montaditos te encuentren directamente y reserven sin intermediarios. Tú te quedas el margen completo.