La mejor hora para el envío de emails
De poco sirve escribir emails muy bien redactados si los envías en el momento equivocado. El momento del envío influye en que tu mensaje se abra, se ignore o acabe enterrado bajo decenas de correos. En este artículo te explicamos qué dice la experiencia sobre el mejor momento para enviar tus campañas y, sobre todo, cómo encontrar tu mejor hora, porque la respuesta corta es: depende de tu audiencia. En TePublico.NET trabajamos el email marketing día a día y la conclusión es siempre la misma: no hay una hora mágica universal, hay datos que probar.
La verdad incómoda: no existe una hora perfecta para todos
Durante años circuló la idea de que había un día y una hora “ganadores” para todo el mundo. La realidad es más matizada. Tu mejor momento depende de quién está al otro lado: no abre el correo a la misma hora un profesional de oficina que un autónomo, una madre o padre con peques, un público joven enganchado al móvil o una audiencia internacional repartida en varias zonas horarias.
Por eso, más que copiar una hora de un estudio, lo que funciona es entender los patrones generales y luego ajustarlos a tu lista concreta.
Patrones que suelen funcionar como punto de partida
Como referencia para empezar, estos hábitos se repiten en muchas marcas:
- Entre semana, por la mañana. Las franjas de media mañana (en torno a las 10:00–12:00) suelen funcionar bien porque coinciden con el momento en que mucha gente revisa el correo tras arrancar el día.
- Martes, miércoles y jueves tienden a ser días sólidos para campañas B2B y profesionales.
- Primera hora de la tarde también puede rendir, después de la comida, cuando se retoma la actividad.
- Fines de semana: para audiencias de consumo (B2C) y ocio, las tardes-noches del domingo pueden sorprender, ya que mucha gente revisa el móvil con calma y prepara la semana.
Pero ojo: estos son puntos de partida, no reglas. El correo hoy se consume mayoritariamente desde el móvil, las bandejas de entrada filtran y agrupan mensajes, y los hábitos cambian. Lo que era cierto hace unos años no tiene por qué serlo para tu lista hoy.
La clave real: prueba A/B
La forma fiable de saber cuándo enviar es probarlo con tu propia audiencia mediante tests A/B. El método es sencillo:
- Divide tu lista en dos (o más) segmentos comparables.
- Envía el mismo correo a cada segmento en franjas horarias distintas.
- Mide qué grupo abre más, hace más clic y, sobre todo, convierte más.
- Repite el experimento varias veces para confirmar que el resultado no es casualidad.
Mide siempre lo que de verdad importa para tu negocio: no solo la tasa de apertura, sino los clics y las ventas o leads que genera cada envío.
Deja que la herramienta envíe por ti
Las plataformas de email marketing actuales han automatizado buena parte de esta decisión. Muchas ofrecen funciones de optimización de la hora de envío que analizan el comportamiento histórico de cada suscriptor y entregan el correo en el momento en que esa persona concreta suele abrir su bandeja. En lugar de un único horario para toda la lista, cada contacto recibe el mensaje en su mejor momento individual.
Si tu volumen lo permite, aprovechar estas funciones suele dar mejores resultados que fijar manualmente una hora para todos.
En resumen
La mejor hora para enviar tus emails es la que demuestren tus propios datos. Parte de los patrones habituales (mañanas entre semana, tardes de domingo para B2C), pero confírmalo con tests A/B y apóyate en la automatización de tu plataforma. Y recuerda que el momento es solo una pieza: un buen asunto, una lista segmentada y contenido de valor pesan tanto o más.
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