Cómo funciona la publicidad en tu sector
Antes de pensar en campañas conviene asumir algo poco glamuroso: buena parte de lo que se busca sobre un comercio es si está abierto, dónde está exactamente y si tiene lo que alguien necesita ahora mismo. Tener eso resuelto y actualizado capta más visitas reales que cualquier publicación ingeniosa en redes.
Tu ficha del negocio es el escaparate que ve más gente: aparece en el mapa, en el buscador, en el móvil de quien está a dos calles. Dirección correcta, horario real, fotos actuales del local, teléfono que alguien coge. Es trabajo aburrido y es donde se decide, todos los días, quién entra por la puerta y quién sigue andando.
El error que más clientes cuesta es el horario desactualizado: festivos, vacaciones, cambios de temporada, un día que cierras antes. Quien se acerca y encuentra cerrado no vuelve a intentarlo, y además puede dejar una mala reseña por algo perfectamente evitable. Revisarlo antes de cada fecha señalada es lo más rentable que puedes hacer.
Y las reseñas deciden más de lo que parece cuando hay varias opciones parecidas cerca. No hace falta perseguirlas: basta con pedirlas con naturalidad a quien se va contento y responder a todas, también a las malas, con educación y sin discutir. Una respuesta serena a una queja convence más que diez elogios.