Cómo funciona la publicidad en tu sector
En este sector la compra no se decide por catálogo: se decide por quién responde cuando algo se rompe. Una máquina parada en plena campaña puede costar más que la diferencia de precio con cualquier competidor. Por eso lo que hay que comunicar primero es el servicio: qué recambios tienes en stock, en cuánto tiempo te desplazas, si hay asistencia en fin de semana durante la campaña y a qué teléfono se llama.
La temporada ordena las decisiones: se invierte cuando hay liquidez, después de vender la cosecha, y se planifica antes de que empiece la campaña siguiente. Comunicar en esos momentos —y no de forma uniforme todo el año— aprovecha mucho mejor el presupuesto, porque son las semanas en las que el agricultor está realmente haciendo números.
La maquinaria usada es la mejor puerta de entrada: permite llegar a explotaciones pequeñas, a quien empieza y a quien no puede asumir una inversión nueva. Es una búsqueda con muchísima intención —se busca el modelo concreto— y el cliente que entra por ahí acaba comprando recambios, servicio y, con el tiempo, maquinaria nueva.
Y conviene ser concreto: modelo, año, horas, estado real, con fotos de verdad y no de catálogo. En un sector donde la desconfianza está justificada y todo el mundo conoce a alguien a quien le colaron algo, la transparencia es lo que consigue que te llamen desde otra provincia, que es exactamente donde está el margen de crecer.