Cómo funciona la publicidad en tu sector
A diferencia de cualquier otro negocio de hostelería, tú no tienes dirección. La gente puede conocerte, haberte probado y querer repetir, y aun así no encontrarte. Resolver eso —publicar dónde estás hoy y dónde estarás esta semana, de forma visible y fácil— no es marketing accesorio: es lo que determina si facturas o no un sábado concreto.
Por eso la agenda pública es la herramienta central: un calendario claro con ubicaciones, fechas y horarios, actualizado siempre, y avisos cuando hay cambios. Quien te siguió después de probarte quiere exactamente eso, y dárselo convierte a un cliente ocasional en alguien que te busca activamente donde estés.
Pero el ingreso grande no está en la calle: está en los eventos privados. Bodas, cumpleaños, fiestas, celebraciones familiares. Son contrataciones con meses de antelación, con precio cerrado, con un número de comensales conocido y sin depender del tiempo ni del paso de gente. Merecen una página propia, porque quien busca eso no busca comida callejera.
Y hay un cliente que muchos no persiguen: las empresas. Jornadas internas, celebraciones de equipo, inauguraciones, ferias, rodajes, eventos corporativos. Contratan con presupuesto, necesitan factura y valoran la novedad frente a un catering convencional. Es una venta B2B con repetición y con un interlocutor distinto al del particular.