Cómo funciona la publicidad en tu sector
El planteamiento correcto no es de material sino de problema: una pieza que se corroe, una que conduce electricidad y no debería, una que pesa demasiado, una que se deforma, una que no puede ser magnética, una que sufre un ambiente químico. Publicar por problema hace que te encuentre quien está harto de sustituir la misma pieza cada poco.
La aplicación más rentable de explicar es la sustitución: cambiar un componente metálico por uno equivalente en composite en instalaciones donde la corrosión obliga a reponer constantemente. Depuradoras, industria química, ambientes marinos, tratamiento de aguas. Contar casos concretos convence mucho más que una lista de propiedades.
Conviene explicar que el proceso importa: no es lo mismo una pieza hecha con un método que con otro, y el resultado depende del control, de la consolidación y de la ejecución tanto como de los materiales. Un composite mal fabricado no cumple aunque la ficha diga otra cosa, y demostrar que hay proceso y control es lo que gana un cliente técnico.
Y conviene tratar el diseño como parte del servicio: una pieza no se copia tal cual de metal a composite, porque las uniones, los espesores y los refuerzos se resuelven de otra manera. Ofrecer ese rediseño, en lugar de fabricar una copia que fallará, es lo que separa un fabricante serio de un taller que solo transforma material.