Cómo funciona la publicidad en tu sector
El mensaje que mejor te posiciona es que en este terreno lo barato es lo peligroso: paquetes enormes a precios imposibles suelen venir de sitios creados para vender enlaces, sin audiencia real y con historial dudoso. Explicar cómo se distingue un sitio con vida propia de uno fabricado es lo que justifica tu precio y tu trabajo.
Conviene explicar que un enlace no es bueno por existir: lo que importa es de dónde viene, si ese sitio tiene lectores reales, si trata de algo relacionado y si el enlace tiene sentido dentro de un contenido que alguien iba a leer de todos modos. Un enlace metido con calzador en un texto artificial no engaña a nadie.
El cliente no puede juzgar lo que compra, y por eso este sector está lleno de humo. Ser transparente con dónde se publica, enseñar el sitio antes, explicar por qué se ha elegido y qué se espera de él es lo que construye una relación de confianza en un terreno donde casi todo el mundo entrega un listado sin contexto.
Y conviene decir lo incómodo: si la web no tiene nada que merezca ser enlazado, ni contenido útil ni producto diferencial ni nada que aportar, no hay estrategia posible que lo arregle. Plantear primero qué se puede construir para que alguien quiera enlazarlo es más honesto y a medio plazo mucho más eficaz.